Empieza calculando el tiempo total que requiere cada servicio, añade los costes que soportas y decide qué ingreso debe sostener tu proyecto. Después compara formatos y prueba si el precio puede explicarse con claridad. El precio de otros profesores es contexto, no el punto de partida.
1. Cuenta todo el trabajo que hay detrás de la clase
Una sesión puede incluir preparación, corrección, mensajes, desplazamiento y gestión de cobros. Anota cuánto tiempo dedicas realmente a cada formato. Si agrupas alumnos, distingue lo que se prepara una vez de lo que aumenta con cada persona.
Una clase de 60 minutos requiere 30 minutos de preparación y 15 de seguimiento. Son 105 minutos de trabajo para una sesión de una hora. Si solo cuentas el tiempo frente al alumno, dejas fuera una parte importante del esfuerzo. Introduce tus propias cifras en la calculadora para verlo en tu caso.
Calcula el ingreso por hora de trabajo real
Introduce tus datos por sesión. Todo se calcula en tu navegador; no se envía ni se guarda.
Introduce importes y tiempos válidos para ver el resultado.
Fórmula: (ingreso por sesión − costes directos) ÷ horas totales de trabajo. El resultado aún no descuenta costes fijos ni impuestos y no indica qué tarifa deberías cobrar.
2. Separa costes fijos y variables
Los costes fijos existen aunque tengas pocas clases: software, espacio, seguros o herramientas. Los variables dependen del servicio: materiales, desplazamientos o comisiones. Anota también periodos sin clases y cancelaciones según tus condiciones. Si tu actividad tiene obligaciones fiscales, consúltalas con un profesional antes de convertir este cálculo en una tarifa final.
3. Define las horas que realmente puedes facturar
No todas las horas de la semana son vendibles. Reserva tiempo para preparar, atender, comunicar y descansar. Una tarifa basada en una agenda llena todas las semanas puede ser difícil de sostener. Trabaja con una ocupación prudente y revisa el resultado cuando tengas datos reales.
4. Compara formatos sin perder el sentido pedagógico
| Formato | Qué revisar |
|---|---|
| Individual | Preparación personalizada, duración, frecuencia y cancelaciones. |
| Grupo pequeño | Número mínimo de alumnos, atención individual y coste de preparación. |
| Programa cerrado | Sesiones, materiales, soporte entre clases y resultado de aprendizaje esperado. |
El formato debe responder a una necesidad de aprendizaje. Un grupo no es automáticamente mejor por ingresar más por hora si reduce la calidad de la experiencia o exige trabajo adicional no previsto.
5. Explica qué incluye el precio
Publicar una cifra sin contexto provoca comparaciones incompletas. Especifica duración, modalidad, materiales, seguimiento y condiciones de cambio o cancelación. Si aún no publicas tarifas, explica cómo se prepara el presupuesto y cuándo recibe respuesta la persona interesada.
«La clase incluye [duración], [modalidad], [materiales o seguimiento] y se organiza en [frecuencia]. La tarifa es [importe] y las condiciones de cambio son [condiciones]».
Es una herramienta de planificación, no asesoramiento fiscal o financiero personalizado. Revisa el resultado con tus costes y obligaciones reales en España.